2020-02-09    

El bienestar de nuestro futuro depende de muchas cosas. Quizá una de las más importantes sea la planificación temprana de la jubilación. No debemos olvidar que es una etapa de inactividad laboral en la que podríamos disfrutar del esfuerzo de nuestros años trabajados. Dadas las circunstancias que vivimos es fundamental comenzar cuanto antes este plan

En 2016, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentó un estudio sobre los sistemas de pensiones en México, en el que se concluye que no ahorramos lo que deberíamos para nuestro retiro.

Según el documento, las contribuciones que hacemos los trabajadores al sistema de pensiones son demasiado bajas para garantizar beneficios pensionarios de más de 50% del salario final.

En promedio una persona ahorra mensualmente el 6.5% de su salario, es decir que si gana $20,000 sólo ahorra $1,300. Vale la pena preguntarnos su podemos vivir con esa cantidad al mes. La OCDE piensa lo mismo, porque según sus cálculos, una tasa de contribución de 6.5%, en el mejor de los casos, puede llevar a una tasa de reemplazo de apenas 26% para el trabajador promedio. Lograr una tasa de reemplazo de 50% o más implica necesariamente aportar en promedio entre el 13% y 18% de nuestro salario durante 40 años.

Pero, ¿cómo hacerlo y por dónde empezar?

Si piensas en el retiro como en la etapa de tu vida en la que estarás enfermo mientras contemplas el horizonte, es natural que no te inspire ahorrar para esa etapa de tu vida. Por el contrario, si piensas en ella como el momento en que ya no tendrás que trabajar y podrás dedicarte a disfrutar de esas actividades que tanto te gustan, pero para las que no tienes tiempo, entonces la perspectiva cambia.

Para tener un retiro digno necesitas hacer un plan de ahorro para tu retiro.

Primeros pasos

Esta planificación se parece a armar una ruta de viaje. Lo primero que necesitas es tener un destino, es decir un objetivo. Para tener claro cuál es el tuyo debes saber cuánto dinero necesitas para vivir como quieres hacerlo cuando dejes de trabajar.

Para conocer este monto estimado debes hacerte algunas preguntas y anotar las respuestas. Después, con calculadora en mano, comienza a planear:

1. Analiza tus gastos de los últimos 12 meses para calcular cuánto dinero necesitas mensualmente para vivir como te gusta vivir. Anota todo: la comida, el pago de los servicios, tus visitas al cine, los cafecitos de la tarde… ¡Todo! Quizá pienses que en tu retiro te habrás librado de pagar colegiaturas o la hipoteca, pero tendrás otros gastos que no tienes ahora, como visitas periódicas al médico, entre otros.

2. Cuando sepas cuánto gastas al mes multiplica esa cantidad por 12 para saber cuánto necesitas al año.

3. Si eres mujer lo que te salga deberás multiplicarlo por 12.5, pues tomaremos como supuestos que te retirarás a los 65 años y que la expectativa de vida para las mujeres es de 77.5 años. El resultado es lo que necesitarás para vivir tus años de descanso sin complicaciones.

4. Si eres hombre tu multiplicación debe ser por 7.1, pues la esperanza de vida para el género masculino es de 72.1 años.

Ejemplo de plan de ahorro, si eres mujer: Gasto mensual: $10,000 (x 12 meses) = Gasto anual: $120,000 (x 12.5 años de vida después de los 65 años)= Ahorro necesario: 1 millón 500 mil pesos.

Ejemplo de plan de ahorro, si eres hombre: Gasto mensual: $10,000 (x 12 meses) = Gasto anual: $120,000 (x7.1 años de vida después de los 65 años)= Ahorro necesario: 852 mil pesos.

En ambos casos el ahorro no está contemplando la inflación, es decir que asumiremos que la vida seguirá costando lo que cuesta hoy.

También puedes usar el simulador de la Comisión Nacional de Ahorro para el Retiro (Consar), la cual te ayudará a visualizar el crecimiento en el tiempo de tu ahorro pensionario, diferenciando el componente de los rendimientos y de las aportaciones obligatorias. Asimismo, aparece tu pensión estimada y la tasa de reemplazo equivalente.

Ahora sí, pasa al ahorro

Divide tu dinero en varias canastas (cuentas): el dinero de tus gastos diarios van en una cuenta, el destinado a pagar impuestos en otra y el del ahorro en otra. Mantener una separación de tus ingresos te permitirá llevar un mejor control.

Si estás ahorrando menos del 6.5% de tu salario mensual, ajusta las aportaciones que hagas a tu afore o bien empieza a analizar algunas otras opciones, pues un plan de ahorro para el retiro debería ir idealmente acompañado de un programa de inversión que te permita colocar tu dinero a largo plazo y así obtener mejores rendimientos.

Ten mucho cuidado con las fórmulas mágicas que ofrecen jugosos rendimientos en poco tiempo. Asesórate con profesionales y elige sólo aquellos productos financieros que trabajen para tus objetivos.