Lululemon Athletica, Inc. (Clave de cotización: LULU) reportó sus resultados para el 2021-II que fueron robustos aprovechando la oportunidad de la nueva tendencia del consumo de utilizar ropa deportiva como ropa casual, una tendencia de moda conocida como “athleissure”.

Las ventas totales fueron por US$1,451 millones, un crecimiento de 61% a/a, lo anterior debido al crecimiento sostenido en sus ventas online (aunque con marcada desaceleración) y crecimiento de triple dígito en las ventas de sucursales propias que totalizaron 534 y que tuvieron aperturas durante todo el trimestre.

Las ventas de tiendas propias por US$695.1 millones, crecieron 143% a/a.

El segmento “Direct-to-Consumer” que representa las ventas en línea reportó ventas por US$597 millones, y crecieron 8% a/a. Con ello, el porcentaje de las ventas en línea se redujo de 61% a 41% respecto del total de los ingresos.

Hay que considerar que el crecimiento consolidado en ingresos es robusto porque LULU es una de las pocas emisoras que no tuvieron caídas en ventas durante la pandemia, gracias a su fuerte penetración de ventas en línea, muy superior a la de sus competidores y a la lealtad y reconocimiento de marca.

A diferencia de sus competidores que tienen crecimiento en ingresos consolidados inclusive superiores al 100% debido a que sus ingresos dependen principalmente de la operación de tiendas que estuvieron cerradas en el 2020-II.

VFC, la empresa multimarca que representa a Vans, Timberland y The North Face, reportó que sus ventas digitales eran inferiores al 15% del total y Nike, Inc. (NKE) tiene ventas online de alrededor del 25%, cifras muy inferiores a las presentadas por LULU.

La utilidad bruta de LULU creció 72%, para totalizar US$843 millones y un margen de 58.1% que se expandió 390 puntos base.

La utilidad operativa creció 132% a/a, para un total de US$291 millones. La utilidad operativa ajustada por cargos no recurrentes totalizó US$299 millones, +120% a/a.

Asimismo, LULU reportó una utilidad por acción diluida por US$1.65, que superó al consenso de mercado en cerca de un 40%, y fue superior en 123% a/a.

Por otro lado, ofreció una guía muy robusta para el cierre del año fiscal 2021. La guía se actualizó al alza con incrementos en ventas en un rango de US$6,190 y US$6,260 millones, +42% a/a y una utilidad por acción diluida en un rango de US$7.38 a US$7.48, es decir, un incremento anualizado de 65% a/a, uno de los más altos en la industria post-pandemia.

Lo anterior implicó una alza de más de 12% en el precio de la acción de LULU, el día del reporte.

Valuación.

Definitivamente, LULU tiene una valuación alta con el múltiplo de valor empresa a EBITDA muy por encima de sus competidores directos. Lo anterior, puede deberse a las fuertes perspectivas de crecimiento que detenta. Es la emisora que me mejor captura esta tendencia de consumo de ropa deportiva casual.

A diferencia de empresas como Under Armour, que tiene una estrategia digital que no despega y que invirtió fuertemente en las olimpiadas que independientemente de Tokio 2020, es un evento deportivo que cada vez pierde audiencia y por tanto, representa una estrategia costosa que no es redituable.

Asimismo, un múltiplo de precio a utilidades de 65.0x muy por encima del múltiplo de su industria y que está relacionado con los fuertes crecimientos que detenta. En general, todos los competidores tuvieron sólidos crecimientos pero en algunos casos se debe a un efecto de comparación por el cierre de las tiendas durante la pandemia en el 2020-II.

Si deflactamos este múltiplo por el crecimiento en las utilidades por acción proyectadas para el siguiente año, podemos observar que LULU no necesariamente está cara respecto a sus competidores, considerando que el 2022 puede considerarse un año normalizado a las disrupciones del covid-19.

Considerando un múltiplo forward con base en la guía de la compañía de utilidades por acción diluidas y un PEG ratio de 1.0, obtenemos un precio objetivo de US$475.5 al cierre del 2022.

Analista

Alberto Carrillo