Al cierre del segundo trimestre, Banco del Bajío (clave de cotización: BBAJIO) reportó ingresos por intereses de P$4,437 millones, lo que representó una disminución de -13.4% respecto al mismo trimestre del año anterior. Este decremento fue principalmente consecuencia de los ajustes en la tasa de referencia a lo largo de 2020, beneficiado parcialmente por el crecimiento en el volumen de saldos promedio de la cartera y los saldos promedio de deudores por reporto.

Asimismo, los gastos por intereses se redujeron -19.7% en su comparativa anual, para finalizar en P$1,798 millones. Dicha disminución fue el reflejo de la combinación entre la disminución de la tasa de referencia y del aumento de volumen en los saldos promedio de pasivos que devengan intereses.

Con ello, el margen financiero del banco totalizó P$2,639 millones, lo que se tradujo en una reducción de – 8.5% a/a. Sin embargo, esta reducción en el margen financiero no impacto el Margen de Interés Neto, el cual se incrementó en +25 p.b. a/a, ubicándose en un nivel de 3.40%; beneficiado por la parte activa ante el crecimiento de los saldos promedio de activos productivos. De acuerdo con nuestros pronósticos, consideramos que el MIN se ubicará cercano a 4.0% para el final del año.

La cartera de crédito vigente finalizó en P$195,110 millones, aumentando +7.0% respecto al mismo trimestre del 2020, impulsado por un crecimiento de +69.6% a/a en los créditos gubernamentales. Pronosticamos que la cartera vigente se ubique cercano de P$205,000 millones al cierre del año, lo que representaría un crecimiento de +4.0% a/a, derivado de un crecimiento en la cartera de consumo y una reactivación paulatina en la cartera comercial.

De igual manera, se observó un incremento de +14.8% en el saldo de la cartera vencida, la cual fue de P$2,170 millones. Este aumento fue el reflejo de un mayor volumen de entradas en cartera vencida de créditos empresariales. Lo anterior, impactó el índice de morosidad al aumentar +7 p.b. a/a, que se situó en un nivel de 1.10%. Esperamos que el índice de morosidad continúe presentando una tendencia al alza, para situarse en un nivel cercano al 1.3% para finales de 2021.

Las estimaciones preventivas para riesgos crediticios fueron de P$375 millones, las cuales disminuyeron – 61.1% respecto al mismo trimestre del año anterior. Es importante mencionar que el banco realizó reservas adicionales por P$488 millones el segundo trimestre de 2020. Está disminución en reservas benefició el costo de riesgo, el cual se ubicó en 0.75%, disminuyendo -132 p.b. a/a. Consideramos que para finales del año el costo de riesgo se mantendrá relativamente estable finalizando en un nivel cerca 0.7%.

Los ingresos no financieros, los cuales incluyen las comisiones y tarifas netas, el resultado por intermediación y otros ingresos, fueron de P$770 millones, lo que representó un crecimiento de +46.7% a/a. Dicho incremento se debió a efectos mixtos derivados de la disminución en operatividad e incrementos en algunas comisiones cobradas, así por cambios en otros ingresos.

Los gastos de administración, de venta y generales fueron de P$1,695 millones, los cuales incrementaron +6.5% en su comparativa anual. Este aumento fue reflejo de un mayor pago de cuotas al IPAB y un crecimiento en el pago de la participación de los trabajadores en las utilidades (PTU).

Finalmente, con estos resultados, la utilidad neta del banco presentó un crecimiento de +51.8% a/a, finalizando en P$1,070 millones. Pronosticamos que la utilidad neta del año se ubique dentro de un rango de P$4,000 a P$4,100 millones, lo que se traduciría en un aumento entre +16.0% y +19.0% respecto a su comparativa anual.

Durante la conferencia de resultados, la administración compartió su guía de resultados para el 2021, en la cual realizaron diversas modificaciones, en general positivas. Se destaca un aumento en el MIN y en la utilidad neta del año.

Conclusión

Consideramos un reporte excelente por parte del banco debido al fuerte crecimiento observado en la utilidad neta, beneficiada por el menor volumen de reservas y un aumento en los ingresos no financieros. Adicionalmente, cabe resaltar el crecimiento en la cartera de crédito, ya que dentro del sector se ha observado una tendencia hacia la baja.

Analista

Manuel Zegbe