2020-03-05   

Invertir es preguntarte: ¿cuánto puedo tolerar que caiga el valor de mi capital sin reaccionar emocionalmente? El cuestionamiento es clave al momento de elegir cómo queremos rentabilizar nuestro dinero

Cumplir metas de largo plazo como poner un negocio, asegurar la universidad de tus hijos o tener ingresos seguros cuando te retires, es algo que difícilmente alcanzarás utilizando instrumentos tradicionales, como las cuentas de ahorro o guardando dinero bajo el colchón.

Una alternativa para lograrlo es pasar del ahorro a la inversión. No obstante, el “problema” de invertir es que existen muchos mitos que nos generan dudas: ¿cuándo dinero debo tener?, ¿tengo que ser un experto financiero?, ¿es muy riesgoso? Son solo algunas de las preguntas que solemos hacernos cuando hablamos de este tema.

Entonces, ¿se puede invertir sin riesgo? La respuesta es simple: no, todas las inversiones conllevan un riesgo. Sin embargo, es importante reconocer que puede haberlo y tener un nivel de tolerancia para que en el momento que exista una baja en tu inversión puedas sopórtalo. Recuerda que (a menos de que ganes la lotería) nadie se hace rico de la noche a la mañana.

No existen las inversiones sin riesgo, pero sí puedes estar preparado para enfrentarlo adecuadamente. Por eso, este sentido, la educación financiera es clave.

Además de conocer algunos conceptos básicos, es fundamental que te acerques a algún profesional para que te asesore. Tener la certeza de que estás confiando parte de tu patrimonio a una institución financiera seria y sólida te ayudará a disminuir el estrés, la angustia y el temor a la hora de invertir.

A la incertidumbre producida en el rendimiento de una inversión, debida a los vaivenes del mercado, se suma la que provoca el temor de que se roben tu dinero.

En este sentido, cuando elijas cualquier casa de bolsa, operadora de fondos y/o aseguradora, debes cerciorarte de que cuenta con la debida autorización y esté registrada ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), así como que forme parte del Registro de Prestadores de Servicios Financieros (SIPRES) de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), pues eso garantiza que la institución financiera está regulada y supervisada por instancias del gobierno.

Antes de invertir también es fundamental que empieces por definir un objetivo. En otras palabras, pensar para qué quieres el dinero y para cuándo lo requieres, ya que de esta forma definirás el tipo de inversión y el riesgo que estás dispuesto a asumir buscando obtener una ganancia en el futuro.