Orbia mostró durante el tercer trimestre de 2022 resultados afectados por la desafiante coyuntura inflacionaria, de altos costos de energía y cierres a la movilidad en China.

Los ingresos consolidados sumaron US$2,291 millones, un crecimiento anual prácticamente nulo, ya que, en el mismo periodo del año pasado, el nivel de ingresos sumó U$2,287 millones. Lo anterior respondió al lastre que representaron
tres de sus cinco negocios. El negocio de Netafim (irrigación), registró una contracción en ingresos de -17% a/a, Vestolit (soluciones de polímeros) vio contraídos sus ingresos en -8% a/a y Wavin (construcción e infraestructura) retrocedió sus ventas en -7% a/a.

Por el lado contrario, Dura-Line (comunicación de datos) y Koura (comercialización de Flúor) incrementaron sus ingresos anuales en 35% y 30%, respectivamente.

Por su parte, el EBITDA consolidado sumó US$381 millones, una considerable contracción de -28% a/a, lo anterior fue
reflejo del desafiante entorno por el que atraviesan sus negocios de Netafim, Vestolit y Wavin, negocios que vieron disminuido anualmente su EBITDA en -64%, -62% y -34%, respectivamente.

En esa línea, el margen EBITDA consolidado de Orbia registró una notable contracción que no pasa desapercibida, ya que se contrajo anualmente en -663 pb para posicionarse en un nivel de 16.6%, lo anterior como consecuencia de la ralentización de la demanda en ciertos mercados, junto con la devaluación del euro y mayores costos de insumos. La
disminución fue parcialmente compensada por una mayor rentabilidad en Dura-Line y Koura.

En cuanto al nivel apalancamiento de la empresa, la Deuda Neta se posicionó en US$3,295 millones, con lo que la razón Deuda Neta a EBITDA aumentó ligeramente a 1.57x, desde 1.39x.

A pesar de los resultados en sus principales negocios, la compañía decidió mantener su guía de resultados para 2022.
Sin embargo, es importante mencionar que, aunque se haya revisado al alza en el 1T21, aún se estiman retrocesos.

Como anticipamos en anteriores reportes, la base comparativa para este trimestre sería desafiante no solo por resultados destacables el año pasado,sino que el tercer trimestre del año suele tener factores estacionales que afectan los resultados.

Asimismo, las presiones en costos como consecuencia del complejo ambiente inflacionario que se vive actualmente en todo el mundo es una señal que debe ser especialmente vigilada por la compañía en aras de proveer estrategias que ayuden a minimizarlas.

 

Analista
Alain Jaimes