Durante la jornada del 13 de junio de 2022, los mercados financieros registraron pronunciados retrocesos que fueron reflejo de la expectativa de un tono monetario más restrictivo por parte de la Reserva Federal, asimismo, de un desafiante entorno inflacionario y de incertidumbre aún vigente derivada de tensiones geopolíticas entre Rusia y Ucrania que continúan teniendo un papel protagónico en la coyuntura económica global. En ese contexto, los precios de las acciones tecnológicas del mercado de Estados Unidos, también presentaron fuertes retrocesos toda vez que sus valuaciones resultan más sensibles a decisiones de política monetaria.

Es por ello que, durante el cierre de dicha jornada de junio, enviamos una lista de 8 emisoras que presentaron fuertes ajustes y que, consideramos, no reflejaban los fundamentales sólidos de las emisoras, convirtiéndolas en una oportunidad de compra con posible apreciación en el corto plazo.

Es importante mencionar que, durante jornadas subsecuentes, los mercados internacionales fueron asimilando un tono si bien restrictivo por parte del FED, este se tornó menos agresivo, lo que ayudó a la recuperación de los índices accionarios en general.

De las 8 empresas recomendadas, todas presentaron rendimientos positivos, no obstante, los principales índices accionarios, dada la ya descrita coyuntura, también presentaron rendimientos positivos.

Respecto al índice NASDAQ, este vio impulsado su valor en 14.43%, mientras que el S&P 500 avanzó en 9.84% durante el mismo periodo de tiempo.

Al interior de nuestro Shopping List destacamos los rendimientos que presentaron MSFT y GM, de +14.76% y +13.91%, respectivamente. Lo cual puede atribuirse no solo a la fortaleza de sus fundamentales, sino también a la positiva señal de que la crisis de escasez de semiconductores ha empezado a mostrar signos de alivio.

Adicional a lo anterior, es importante mencionar el ánimo de algunos inversionistas, los cuales sugieren que el contexto de inflación podría a empezar a dar señales de desaceleración y, por tanto, el FED podría empezar a bajar tasas hacia el principio del próximo año, lo que ha despertado el apetito por activos de mayor riesgo.

No obstante, es importante dejar claro que la incertidumbre aún sigue vigente y, hacia adelante, no es posible descartar episodios adicionales de volatilidad, por lo que las decisiones de inversión deben realizarse con estricto análisis, beneficiando a aquellas emisoras con robustos balances y perspectivas de crecimiento favorables.