La jornada del 4 de mayo de 2022, el presidente Andrés Manuel López Obrador, en conjunto con la SHCP y algunos  representantes del sector privado, dio a conocer una serie de acciones para intentar combatir el incremento en precios  de bienes básicos

La estrategia de producción se centra en cuatro principales medidas: 

  1. Estabilización del precio de la gasolina y el diésel, precios de referencia del gas LP y electricidad (P$330,000  millones). 
  2. Aumento de producción de granos. 
  3. Entrega de fertilizantes. 
  4. Eliminación de cuota compensatoria del sulfato de amonio. 

Respecto a la estrategia de distribución se proponen seis medidas: 

  1. Fortalecimiento de la estrategia de seguridad en carreteras. 
  2. No incrementar costo de peajes de carreteras (CAPUFE) durante 2022. 
  3. Exención de Carta Porte (básicos e insumos). 
  4. Se mantiene el precio de tarifas ferroviarias y de contraprestación por interconexión por 6 meses. 5. Reducción en costos y tiempo de despacho aduanal. 
  5. Despacho ágil de carga en puertos marítimos. 

La estrategia de comercio exterior se centra en la medida de aranceles cero a la importación de 21 de 24 productos de la  canasta básica y 5 insumos estratégicos. 

En el apartado de otras medidas se plantean 5 estrategias: 

  1. Constitución de una reserva estratégica de maíz (se pasará de 800 mil a 1 millón de toneladas de maíz). 2. Precios de garantía en maíz, frijol, arroz y leche (el Programa de Precios de Garantía establece un precio mínimo  de compra a pequeños productores). 
  2. Fortalecimiento del Programa abasto (DICONSA /LICONSA). 
  3. Participación privada en el Paquete Contra la Inflación por seis meses que puede ser extensible. 5. Se mantiene los precios de los servicios Telmex y Telcel. 

Con lo anterior, el gobierno anticipa que las medidas tendrían una incidencia positiva en 24 bienes básicos contemplados  en la canasta básica de la PROFECO de 40 productos. De estos, 22 corresponden a alimentos.

El programa para contener la inflación propuesto por el ejecutivo es benéfico en el sentido de que otorga la señal de  preocupación y compromiso por parte del gobierno federal frente a la considerable aceleración en el nivel de precios, es  decir, parece que la inflación se ha priorizado en la agenda pública. 

Desafortunadamente, la actual inflación es un fenómeno multifactorial que responde, principalmente, a choques de  oferta materializados en el panorama tanto global como interno y que se desarrollan en un horizonte de tiempo distinto.  

Por lo anterior, el Paquete anunciado tendría un alcance acotado que, si bien podría beneficiar momentáneamente a la  población más vulnerable por nivel de ingreso, no representa una solución tajante al problema de inflación. Ello sin  mencionar las potenciales presiones que podrían ejercerse sobre los márgenes de las compañías que decidan sumarse a  dicha iniciativa, además de la presión en el presupuesto de la Hacienda Pública por destinar recursos escasos a subsidios  en energéticos.

Otro reto considerable será la instrumentación de dichas medidas por parte de las autoridades, toda vez que la  participación de privados será voluntaria, además de ello, se anunció que la implementación de precios de garantía no  implica precios únicos y la PROFECO realizará un monitoreo activo. Adicionalmente, la duración de seis meses del programa  no nos parece suficiente para reconfigurar las cadenas productivas que incidan de manera sostenible en el nivel de  precios

Es importante mencionar que, si el gobierno busca contribuir a un verdadero control de la inflación debe conocer la  verdadera génesis de la actual aceleración de precios. En ese sentido, concluiría que sus acciones están limitadas en el  corto plazo, no obstante,si buscara generar condiciones de competencia robustas, fortalecimiento del estado de derecho  y condiciones propicias que atraigan inversión podría influir en un nivel de inflación más estable en un mediano y largo  plazo. 

Por lo anterior concluimos que las medidas anunciadas no se trasladarían a los pronósticos de inflación del mercado ni a  los nuestros, mientras que, las verdaderas condiciones que los afectan parecen haberse deteriorado aún más ante el  inicio del conflicto bélico y los cierres más agresivos en China. Por ello, seguimos pronosticando un nivel inflacionario de  6.39% a finales del 2022, destacando que el balance de riesgos continúa sesgado al alza con lo que revisiones en tal  estimación son altamente probables. 

Analista 

Alain Jaimes