Durante este año se llevó a cabo una nueva edición del Buen Fin del 10 al 16 de noviembre. A diferencia del  año pasado en donde se tuvieron más días de participación del 9 al 20 de noviembre. 

La diferencia principal es que el año anterior éste se realizó durante la pandemia con la mayor parte de los  estados de la República en semáforo epidemiológico rojo y con medidas más estrictas de confinamiento sin  haber iniciado un plan de vacunación. 

Este año, ya no existen restricciones de aforo u horarios de apertura de tiendas y con aproximadamente la  mitad de la población adulta vacunada, hay una mayor confianza en la población de visitar tiendas de manera  física para realizar las compras. 

A pesar de la alta expectativa de los consumidores por aprovechar las ventajas de compra que se ofrecen  durante el Buen Fin, cada año son menos las cadenas comerciales que participan en esta venta en su formato  tradicional de Buen Fin. 

Como ejemplo destaca Walmart con su venta llamada “El Fin Irresistible” y “El Mejor Fin Está en Elektra” o  “Ahorros Pre-Navideños” en Costco, en donde se ofrecen distintos tipos de promociones, iniciando días antes  que el Buen Fin o sin una fecha establecida de finalización de las promociones. 

Esto les permite a las empresas una mayor flexibilidad en la gestión de sus campañas promocionales sin tener  que estar sujetos a lineamientos impuestos por el gobierno y por Profeco. 

Por otra parte, este año, a diferencia de los pasados, vimos en un inicio un nivel de publicidad mucho menor  para anunciar los descuentos durante el Buen Fin y un menor nivel de anuncios en las páginas de internet. 

Consideramos que las empresas tienen un estricto control de gastos necesario para poder mantener sus  márgenes de rentabilidad ante una mayor presión en costos por las limitaciones en la cadena de suministro. 

Gran parte del impacto en precios hacia el consumidor final se podrá ver reflejado principalmente hacia el  siguiente año, en especial en las empresas departamentales en donde las compras se hacen con una  temporada de anticipación. Un impacto mas inmediato se puede ver en las empresas de autoservicios, pero  más limitado ya que su nivel de importaciones es menor. 

Así inició el Buen Fin, también con un aforo más reducido que en otros años, sin gente esperando afuera de las  tiendas a la apertura a medianoche e incluso en las mañanas el primer día de las promociones. 

Sin embargo, conforme fueron avanzado los días y, hacia el fin de semana, se tuvo un aforo en tiendas muy  alto no visto, incluso, desde antes de la pandemia.  

Según el Índice Pogen, empresa dedicada a instalar sensores a las entradas de las tiendas para medir el aforo,  se espera que, durante el Buen Fin, la afluencia de visitantes en los centros comerciales tenga un aumento de 14% con respecto a 2020. En tiendas se espera que sea del 13% y de 62% durante la temporada Navideña.  Estimamos que estos crecimientos fueron superados. 

Con respecto a las empresas, pudimos observar que los descuentos y promociones variaron dependiendo de  las categorías de los artículos y el nivel de inventarios que se tenía de cada una. 

Vimos que el principal producto que fue utilizado como generador de tráfico fue la venta de alcohol. Tanto en  tiendas de autoservicio, departamentales y clubes de precio se ofrecieron descuentos directos en la compra de  alcohol del cual se contaba con un amplio inventario. 

Por el contrario, en lo que respecta a artículos deportivos, observamos un bajo nivel promocional acorde con  un bajo fill rate. Tras las ventas especiales, las empresas no lograron volverse a abastecer a tiempo para el  Buen Fin, situación que ya habíamos comentado y esto es debido a que varias empresas del sector tienen sus  plantas en lugares como Vietnam lo que ha dificultado los envíos al enfrentar una cadena de suministro  restringida. 

Una de las categorías más impulsadas durante este Buen Fin fue la de ropa. En el pico de la pandemia, esta  categoría fue la mas afectada con lo que las empresas, principalmente las departamentales, todavía tenían un  alto inventario para el cual se pudo ofrecer un mayor nivel promocional que fue aprovechado por los  consumidores. 

En cuanto a televisores, pudimos observar que, al inicio del Buen Fin, los descuentos o promociones eran más  moderados, cuidando un inventario no tan extenso de estos productos, sin embargo, hacia los últimos días del Buen Fin, los descuentos empezaron a ser más atractivos lo que finalmente atrajo a un mayor número de  compradores.

 

Analista 

Cristina Morales