La Junta de Gobierno del Banco de México decidió por mayoría mantener el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria en un nivel de 4.25%.

El comunicado destacó que la economía global ha venido recuperándose, si bien de manera heterogénea entre naciones y sectores. Asimismo, se mencionó que la inflación en las economías avanzadas se ubicó por debajo de los objetivos de sus respectivos bancos centrales, los cuales han reiterado su intención de mantener posturas monetarias expansivas por un periodo prolongado.

En México, la actividad económica continuó mejorando a inicio del cuarto trimestre, no obstante, dichos niveles permanecen por debajo de los niveles previos a la pandemia y se continúa observando un entorno de incertidumbre y riesgos a la baja. Por lo que se anticipan amplias condiciones de holgura a lo largo del horizonte en el que opera la política monetaria.

En cuanto a la inflación, el índice anual pasó de 4.09% a 3.33% entre octubre y noviembre de 2020 como resultado de la desaceleración en sus dos grandes componentes. Al interior destacó la inflación subyacente,
la cual disminuyó de 3.98% a 3.66% debido a la menor variación anual de las mercancías no alimenticias como resultado del efecto del “Buen Fin”
. Por otro lado, se registraron caídas en los precios de las frutas y verduras y gasolinas en el componente no subyacente. Las expectativas de la inflación general para el cierre de 2020 se redujeron, mientras que las de mediano y largo plazos se mantuvieron estables en niveles superiores a la meta de 3.0%.

En cuanto a la trayectoria inflacionaria, destacaron factores a la baja: i) un efecto mayor al previsto de la ampliación de la brecha negativa del producto, ii) menores presiones inflacionarias globales y iii) mayor apreciación cambiaria.

Al alza: i) presiones en la inflación subyacente por la recomposición del gasto hacia las mercancías, ii) episodios de depreciación cambiaria y iii) presiones de costos para las empresas. Por lo anterior, el órgano central considera que el balance de riesgos para la inflación se mantiene incierto.

De esta manera, tres de los cinco miembros de la Junta de Gobierno decidieron mantener la tasa de fondeo interbancario en su actual nivel, mientras que dos de ellos votaron por reducir la tasa en 25 pb.

En adelante, el Banco de México deberá mantenerse especialmente vigilante del entorno de incertidumbre provocado por la pandemia del COVID-19, lo anterior a fin de evitar posibles efectos de segundo orden
sobre la formación de precios.

Es importante mencionar que Banxico, consciente de la importancia del canal de expectativas, se mantiene especialmente cuidadoso en generar robustez en la comunicación con el mercado, por lo que, en su última
reunión del año se mantuvo cauto y, aunque la inflación se ha vuelto a posicionar en el rango de meta inflacionaria, decidió mantener su tasa de fondeo hasta tener más claridad de los niveles inflacionarios dentro del horizonte en el que opera la política monetaria.